
LA SUBHASTA DE COMPETENCIAS FOMENTA LA AUTOESTIMA, EL TRABAJO EN EQUIPO Y EL DESARROLLO PERSONAL
El alumnado del área de Albañilería ha participado en una dinámica de grupo denominada ‘Subasta de Competencias’, una actividad desarrollada por el docente de apoyo con el objetivo de trabajar, de una manera práctica, participativa y cercana, diferentes competencias personales y sociales que resultan fundamentales tanto en el ámbito educativo como en el futuro entorno laboral.
La propuesta plantea una original subasta en la que lo que se “compra” no son objetos ni bienes materiales, sino competencias y cualidades personales. Iniciativa, adaptabilidad, creatividad, ingenio, capacidad de trabajo, honestidad, responsabilidad, empatía, optimismo o sinceridad son algunos ejemplos de las habilidades que se ponen sobre la mesa. Cada participante debe decidir cuáles considera más valiosas, realizar sus “pujas” y reflexionar sobre la importancia que tienen estas competencias en su propio desarrollo y en su futuro profesional.
De esta manera, la transacción económica se convierte en una herramienta educativa. El alumnado tiene que establecer prioridades, valorar qué competencias considera imprescindibles, argumentar sus decisiones y enfrentarse a la posibilidad de que otras personas otorguen un valor diferente a las mismas cualidades. El juego permite así generar un espacio de reflexión en el que los estudiantes descubren que, al igual que ocurre en una subasta, el valor de una competencia puede depender de las necesidades y circunstancias de cada persona, pero todas ellas pueden resultar determinantes para alcanzar objetivos personales y profesionales.
Más allá del carácter lúdico de la actividad, la ‘Subasta de Competencias’ constituye una herramienta educativa que permite abordar numerosos aspectos transversales. Entre ellos destacan la autoestima y el autoconocimiento, al ayudar a los participantes a reconocer sus propias capacidades y valorar las de los demás; el trabajo en equipo, mediante la búsqueda de acuerdos y la toma de decisiones compartida; la comunicación, al tener que expresar y defender sus opiniones; y el respeto y la escucha activa, esenciales para una adecuada convivencia dentro y fuera del aula.
Asimismo, este tipo de dinámicas favorece el desarrollo del pensamiento crítico, la capacidad de reflexión y la identificación de aquellas habilidades que cada alumno puede potenciar de cara a su incorporación al mundo laboral. Competencias como la responsabilidad, la iniciativa, la empatía, la capacidad de adaptación, la paciencia o la resolución de conflictos adquieren así un significado práctico y cercano para el alumnado.
En este sentido, la actividad pone también de manifiesto la importancia de la docencia de apoyo, que complementa la formación técnica con el desarrollo integral de los estudiantes. Su labor permite introducir y trabajar de forma transversal contenidos que, aunque no siempre aparecen vinculados directamente a una determinada materia profesional, son imprescindibles para desenvolverse con éxito en un entorno de trabajo.
La formación profesional no consiste únicamente en adquirir conocimientos técnicos. También implica aprender a trabajar con otras personas, confiar en las propias capacidades, comunicarse, asumir responsabilidades y afrontar los retos con una actitud positiva. Dinámicas como la ‘Subasta de Competencias’ contribuyen precisamente a que estos aprendizajes se desarrollen de forma activa, significativa y conectada con la realidad.
Además, la actividad permite al alumnado detenerse a pensar en una cuestión especialmente relevante: qué cualidades necesita una persona para ser un buen profesional. En el ámbito de la albañilería, como en cualquier otro sector, los conocimientos técnicos son fundamentales, pero también lo son la capacidad de colaborar con los compañeros, cumplir con las responsabilidades, mantener una actitud de esfuerzo, tener paciencia ante las dificultades o saber comunicarse adecuadamente. La subasta convierte todas estas cuestiones en elementos tangibles del juego y facilita que los estudiantes puedan identificarlas, valorarlas y debatir sobre ellas.
Con iniciativas de este tipo, el programa continúa apostando por una educación que combina la preparación profesional con el crecimiento personal y social del alumnado, entendiendo que las competencias que se ponen en juego en el aula serán también herramientas fundamentales en su futuro profesional.



